El camino de la Cruz - Por el Pbro. Lorenzo.

¡¡Sigamos!!

EL CAMINO DE LA CRUZ.

"Ecce lígnum crucis in quo salus mundi pependit": 

"Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo". 

En este antiguo rito yo veo simbolizada la revelación progresiva del misterio de la cruz a lo largo de los siglos. Cada una de esas tres veces en que se va descubriendo la cruz representa una época o una fase de la historia de la salvación: la primera representa la cruz prefigurada en el Antiguo Testamento; la segunda, la cruz hecha realidad en la vida de Cristo, la "cruz de la historia"; la tercera, la cruz celebrada en el tiempo de la Iglesia, la "cruz de la fe". 

Como puede verse, la cruz atraviesa toda la historia de la salvación. Está presente en el Antiguo Testamento como figura, está presente en el Nuevo Testamento como acontecimiento, y está presente en el tiempo de la Iglesia como sacramento, o como misterio. 

¿Qué representa el "madero", o el "árbol" en el Antiguo Testamento? Es el árbol de la vida plantado en medio del jardín, el árbol del conocimiento del bien y del mal, ante el que se consuma la rebelión, cuando el hombre quiere decidir por sí mismo lo que está bien y lo que está mal. En el Deuteronomio vuelve a aparecer el árbol asociado a una maldición: "Maldito —se dice— el que cuelga de un árbol" (Dt 21,23). Pero también se anuncia la función positiva del madero en otros pasajes que, a la luz de su futuro cumplimiento, se verán como profecías de la cruz. 

De madera fue fabricada el arca en la que la humanidad se salvó del diluvio; con un bastón de madera golpeó Moisés las aguas del Mar Rojo para que se abrieran (cf Ex 14,16), y con un arbusto volvió dulces las aguas amargas de Mará (cf Ex 15,25ss). (Cf. Raniero Cantalamessa, La Fuerza de la Cruz, pp.110-111).

P. Lorenzo.